miércoles, 9 de marzo de 2011

descripción de prosopografía

Aquel frio atardecer de otoño, vi como el rojizo del cielo se iba comiendo poco a poco la tarde. Sin darme cuenta, el color rojo desapareció y en su lugar, apareció el color negro de la noche que, poco a poco inundo mis ojos marrones con aquella oscuridad.
De vuelta a casa, la oscuridad me daba un aire de inseguridad y frialdad, ya que mi miedo por la oscuridad de la noche aumentaba, por cada paso que daba en aquel bosque  de colores oscuros que, se formaba por la noche ya que por el día, tenía esos colores claros que siempre me inundaba de seguridad y felicidad.
Al llegar a casa, me sentí aliviada ya que ese color, blanco arenoso se iluminaba a trabes de aquellas luces antiguas de un barro barnizado, que iluminaba con claridad.

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